“En la Inglaterra Protestante hubo 264.000 condenados a muerte”
Lamentablemente, es una práctica repetida de escritores anti-protestantes incurrir en vicios tales como incorporar citas falsas, citas que no llevan a ninguna fuente primaria, citas descontextualizadas, todo ello con el fin de envenenar el pozo y predisponer al lector a demonizar a los reformadores y, por extensión, al protestantismo.
La primera cita que analizaremos corresponde al capítulo X del libro, donde se afirma que en la “Inglaterra Protestante” hubo 264.000 condenados a muerte.
Cita 1: FALSA
La cita dice lo siguiente:
“Sir James Stephen (29) calcula que en 300 años hubo en la Inglaterra protestante 264.000 condenados a muerte por diversos delitos. Unos 800 por año”.
Cita (29): (A Short History of Ingland, Londres, 1893, II, pp. 675–676. Cit. en PSII, p. 577).
(La Inquisición: un tribunal de misericordia, cap. X).
Esta cita ha sido particularmente difícil de rastrear, ya que Iturralde menciona un libro titulado A Short History of Ingland, obra que no he podido hallar tras varias horas de búsqueda realizadas en distintos días de estudio.
El rastreo condujo al descubrimiento de que la cita es falsa, ya que no fue Sir James Stephen quien calculó que en 300 años hubo 264.000 muertos en la Inglaterra protestante. Quien realizó ese cálculo fue un sacerdote católico, mediante una simple operación aritmética: multiplicar por 300 las muertes ocurridas en un solo año.
A continuación, explico el proceso recurriendo a la fuente primaria.
La fuente primaria: James Stephen
James Stephen escribió en A History of the Criminal Law of England que en 1598 se llevaron a cabo 800 ejecuciones en Devonshire, lo cual suponía un promedio de 20 ejecuciones por cada sentencia capital (p. 468).
Stephen nunca afirmó que en 300 años hubo 264.000 muertos en la Inglaterra protestante. Aquí es donde entra en escena otro libro, escrito por un sacerdote católico.
La deducción de Sydney F. Smith
Sydney F. Smith, sacerdote católico, dedujo en su libro The Spanish Inquisition (p. 11) que, en un período de 330 años, Inglaterra habría ejecutado a 264.000 personas. Para llegar a esa cifra, Smith supuso —sí, una suposición— que cada año, durante más de tres siglos, fueron condenadas a muerte al menos 800 personas.
El sacerdote simplemente multiplicó 800 × 330, obteniendo como resultado 264.000 muertos. Así de endeble es la información: una cifra construida sin una base documental primaria sólida.
Posteriormente, Iturralde tomó este cálculo realizado por Smith y lo presentó como si hubiese sido elaborado por Sir James Stephen.
Sydney F. Smith escribe:
“Sir James Stephen deduce que, si el promedio de ejecuciones en cada condado fue de 20, o un poco más de la cuarta parte del número de sentencias capitales en Devonshire en 1598, esto haría 800 ejecuciones por año en los 40 condados ingleses. Esto es 11.200 en 14 años contra las 2.000 de Torquemada (o 6.024) en el mismo período, y cierta reducción en 264.000 ejecuciones en un período de 330 años, la duración de la Inquisición en España, contra las 23.112 de Llorente quemadas y 201.244 penitenciadas por este tribunal durante ese tiempo”.
(The Spanish Inquisition, p. 11).
Smith cita a Stephen únicamente en lo referente al dato anual, mientras que el cálculo acumulado de 264.000 ejecuciones es una deducción personal de Smith. Sin embargo, Iturralde toma esas palabras como si todo el cálculo proviniera directamente de Stephen.
La intención detrás de la tergiversación
La deducción más probable es que exista una intención deliberada de engrosar el relato del libro mediante citas atribuidas a especialistas no católicos, con el fin de reforzar el discurso pro-Inquisición.
El problema es que el razonamiento es absurdo. Siguiendo la misma lógica, podría tomarse la bula papal de 1484, que abrió la caza de brujas, y multiplicar 800 ejecuciones por los 33 años que van hasta el inicio de la Reforma. El resultado sería 26.400 ejecuciones en el Sacro Imperio Germánico.
¿Y si decidiéramos multiplicar esas mismas 800 ejecuciones anuales por 300 años, entre 1217 y 1517? El resultado sería 240.000 ejecutados en el Sacro Imperio Romano Germánico antes de la Reforma, una cifra que ningún historiador serio aceptaría.
Lo irónico es que, en su contexto original, el sacerdote Smith estaba intentando refutar a otro católico y relativizar cifras, no establecer un dato histórico concluyente.
Juan Antonio Llorente, ex miembro de la Inquisición, había estimado 23.112 personas quemadas en la hoguera. Frente a esta cifra, Smith intentaba mostrar que el número parecería insignificante en comparación con las supuestas “264.000 ejecuciones” en contextos protestantes posteriores.
Un título inexistente
Finalmente, la mención de un libro titulado A Short History of Ingland sigue siendo, hasta el día de hoy, un misterio. Es probable que se trate de una fuente secundaria que haya citado erróneamente el título, sin que Iturralde haya corroborado la fuente primaria.
No se descarta tampoco que provenga de algún artículo o panfleto poco conocido. En cualquier caso, la ausencia de verificación documental vuelve a dejar en evidencia la fragilidad metodológica de la cita.