Una cita comunmente usada por los apologistas católicos para afirmar que los Reformadores protestantes creían en los "dogmas marianos" es la siguiente:
“Es una dulce y piadosa creencia que la infusión del alma de María se efectuó sin pecado original; de modo que en la misma infusión de su alma ella también fue purificada del pecado original y adornada con los dones de Dios, recibiendo un alma pura infundida por Dios; así, desde el primer momento en que comenzó a vivir, estuvo libre de todo pecado. – (Sermón de Martín Lutero "En el día de la Concepción de la Madre de Dios", 1527)
Esto es lo que necesitas saber:
¿De dónde proviene la cita? La versión en inglés probablemente proviene de una traducción del libro Lutero IV, del historiador católico Hartmann Grisar. El apologista católico que la copió y pegó originalmente del libro a internet olvidó mencionar que Grisar afirma:
"A medida que avanzaba el desarrollo intelectual y ético de
Lutero, no podemos esperar naturalmente que la imagen sublime de la pura Madre
de Dios, el tipo de virginidad, del espíritu de sacrificio y de santidad le
ejercieran un gran atractivo, y de hecho, afirmaciones como las mencionadas ya
no se encuentran en sus obras posteriores".
Es decir, en sus obras posteriores, Lutero mismo o uno de sus editores, borraron la cita de sus obras, dado que no mantenía más ese pensamiento.
Este no fue el único tema sobre el que Lutero cambió de parecer al ir madurando su pensamiento teológico. Note, querido lector, como al respecto de las indulgencias, afirma lo mismo:
"Ojalá pudiera yo rescatar el folleto de los libreros y persuadir a todos los lectores a quemar todos mis opúsculos sobre las indulgencias, para que en lugar de todo lo que en ellos escribí, tuviesen presente esta proposición..."1
En el año de 1530, con respecto a su respuesta a la palabra "Sola", (allein) Lutero aprovecha para decir algo esclarecedor sobre su visión del marianismo papista:
"Supongamos que hubiera usado el mejor alemán y traducido el saludo: "Gott grusse dich, du liebe Maria" [Dios te salude, querida María], pues eso es todo lo que el ángel quiso decir, y lo que habría dicho si la hubiera saludado en alemán. ¡Supongamos que hubiera hecho eso! Creo que se habrían ahorcado por su fanática devoción a la Virgen María, porque yo había destruido de esa manera el saludo".2
En cuanto a la cita de la supuesta concesión de Lutero a la Inmaculada concepción de María, Los editores de las Obras de Lutero señalan:
"Originalmente, Lutero pudo haber mantenido una postura
similar a la tomista, expuesta en el Festival Postil (1527), sermón sobre la
concepción de María, WA 17/2:287-288, aunque el material en cuestión parece ser
responsabilidad exclusiva de su editor, Stephan Roth (fallecido en 1546), y fue
eliminado de las ediciones de 1528 y posteriores: En su predicación posterior, Lutero afirmó que María había sido
concebida y nacida en pecado y relacionó su purificación del pecado con la obra
del Espíritu Santo en el momento de la concepción de Cristo... (LW 58:434-435,
nota 10).Lutero posteriormente se sintió sumamente desagradado de su propio editor.